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Ponga un acuario en su vida

El otro día, mientras jugaba con mi prima pequeña a Los Sims, tuve una especie de revelación mística, lo vi claro: quiero un acuario. Tengo una esquina irregular en mi casa donde no me encaja ningún mueble, y ando obsesionado con que si cuelgo cualquier cosa se nota más aún que la esquina no es de noventa grados. El acuario puede ser la solución.

Así que ni corto ni perezoso me puse manos a la obra. Debo admitir que todo este mundo me pilla bastante lejos, no tengo ni idea de acuarios. Para coger ideas eché un vistazo a nuestro viejo amigo internet (siempre dentro de la primera página de Google, por supuesto; el resto del mundo no existe), y descubrí un mundo lleno de posibilidades.

Igual me he pasado un poco...

Igual me he pasado un poco…

Cada ambiente que en el mundo ha sido tiene un acuario pensado para él, ofreciéndole lo que ofrecen los acuarios: un punto atractivo en nuestro hogar que se integra discretamente en el conjunto, pero manteniendo una personalidad propia. Porque, si la variedad existente es amplia, también podemos crear un acuario a la medida de nuestros gustos, necesidades y posibilidades, por dentro y por fuera. Y lo mejor, renovarlo periódicamente.

Hay acuarios para todos los ambientes posibles

Podemos empezar a definir nuestro estilo con la propia forma del acuario, desde los convencionales paralelepípedos hasta volúmenes insinuantes en curva de todos los tamaños imaginables. También, con más trabajo, podemos optar por empotrar nuestro acuario tras la pared y dejarlo visible a través de una misteriosa ventana; una opción para quienes no quieran un acuario-protagonista, sino un elemento secundario que no se convierta en protagonista de su estancia.

La elección de accesorios es la parte que probablemente preferirá un aficionado a la decoración. El acuario le permitirá recrear microcosmos, lo que los profesionales del sector llaman biotopos, a su gusto, mediante la elección de plantas, rocas, conchas y otras decoraciones. Y la iluminación… Aquí el cielo es el límite: la variedad es impresionante, la creatividad tiene gran espacio y existen numerosos foros donde asesorarse y encontrar ideas.

Y por último, pero no por ello menos importante, los habitantes del acuario. En la elección de peces se manifestará nuestro estilo de forma clara. ¿Optaremos por unos cuantos peces grandes, tranquilos y solitarios o preferiremos formar brillantes cardúmenes? ¿Peces de fondo? Eso sí, recordemos que un acuario no es un mueble. Alberga seres vivos a los que es necesario atender como se merecen.