
Ha vuelto a nuestros hogares la moda de las cajas decoradas. Realmente no es otra cosa que la evolución "elegante" de los baúles antiguos que solía haber en las casas. Estos baúles de madera normalmente aunque muy bonitos eran demasiado grandes y hoy en día no tienen cabida en un piso normal por su gran tamaño; es posible que alguien tenga uno, pero no se puede llenar la casa de ellos.
Sin embargo una caja puede tener el tamaño que nosotros queramos, las hay grandes, semejantes a baúles aunque gracias a ser totalmente cuadradas o rectangulares más sencillas de cuadrar en las paredes; pequeñas en las que guardar cosas diminutas y hasta medianas en las que casi cualquier cosa que imaginemos de nuestro día a día tiene cabida. Sea como fuere las cajas han desbancado a los baúles aunque las modas son cíclicas, no sabemos por cuánto tiempo.
Una caja sirve para esconder secretos entre otras cosas. Con secreto en mi caso me refiero a cualquier objeto que no deseemos que se estropee o que por algún motivo no queremos que la gente vea. En mi caso en concreto, soy una fan incondicional de los marcapáginas y para tenerlos juntos y que no se estropeen los almaceno en una caja en el salón.
