
Si algo caracteriza el diseño de este año, tanto en moda, gráficos o interiores, es la cantidad de estilos que se llevan y pueden funcionar entre sí. Un cajón desastre que nos permite poder encontrarnos, dentro de este caos ordenado, a nosotros mismos.
Podemos coger de aquí y de allí dentro de todos los estilos que ya hemos visto y funcionara sin problema. Pero si hay uno que genera mucha controversia y más problemas para dar el paso este es el estilo Kitsch, un estilo que se tiene o no se tiene. Pero que es difícil adaptar a tu vida si no posees esta clase de desenfado, nostalgia y, sin ofender, horterada característica de los años 60 a los 80.

Hoy en día se ha convertido en toda una subcultura que se dedica a asaltar chinos y mercadillos en busca de piezas únicas pasadas llenas de color convirtiéndolo con lo vulgar a lo Fiesta de los 15 en Latinoamérica, Mardi Gras en Nueva Orleans, año nuevo en China o el carnaval en Brasil.


¿De dónde viene este estilo?
Sorprendentemente la palabra “kitsch” representa lo anticuado, negativo y pasado de moda. Tiene origen alemán, lo se traduce como “barrer mugre en la calle”. Un adjetivo que se inventó durante los años 1860 y que se basaba en la copia de objetos baratos y de peor calidad. Un boom que llego a la actualidad gracias a las tiendas “todo a 100” donde se ofertaban objetos defectuosos y de un gusto dudoso. Pero que salto como tendencia basándose en la decoración californiana, donde combinaban piezas estrambóticas, tallas de madera y mucho, mucho plastiquete.
¿Cómo conseguirlo?
Aunque este estilo sea valorado por muy pocos tienen grandes defensores en nuestro país, como lo son Alaska y Mario Vaquerizo o el cineasta Pedro Almódovar. Por lo cual es fácil sacar una idea viendo el reality de la pareja o algún film del manchego más ilustre. Es fácil conseguirlo este estilo, solo necesitas colores chillones y brillante tanto en paredes como el muebles, pudiendo utilizar tanto telas como papel pintado, lo que admite gran variedad de texturas y materiales, tanto con motivos florales, barrocos o setentero, dependiendo de nuestro gusto. Por ello es fácil también que convivan muebles antiguos con algunos de líneas más modernas y de diseño.