
Hace unos días, por fin, convencí a mi madre cambiar la cocina. Cosa no sencilla porque ya puedes ser el mejor médico del mundo, que un padre nunca vera más allá de aquella niña que jugaba a curar dando besitos en la frente a sus muñecas. Por lo cual ha sido la primera reforma que, ya como decoradora he hecho en su casa.
No queríamos gastar mucho dinero y, puesto que los muebles eran de los 70, cuando se casaron mis padres, decidimos arriesgar lacándolos de un color muy de moda el año pasado, pero que está cogiendo mucha fuerza este en las cocinas. El color verde agua.
En el caso de los muebles de madera, ya sea pintados o barnizados, tendremos que quitarle una lija de grano medio, para quitarle los excesos de pintura y lograra que se abra el poro. Después le pasaremos un paño húmedo para retirar el polvo restante.
Se podría pintar después, pero siempre es bueno usar un tapaporos para evitar que el mueble absorba toda la pintura. Después solo tendremos que pintar y ya tendremos un mueble totalmente nuevo.
Preparar el mueble según su material
Si estás pensando en pintar muebles es necesario preparar primero la superficie, dependiendo del material. Así pues si se tratan de muebles de contrachapado tendremos que pasar previamente una lija suave, esto servirá para darle textura al mueble y que coja mejor la pintura.