post

Enriquece tu jardín con un estanque

Cierto es que no todos tenemos la suerte de tener un jardín. Y menos todavía son los elegidos que tienen un jardín lo suficientemente grande como para andar hurgando en él y haciendo agujeros de tal tamaño que puedan ser llamados estanques. Pero como también ellos son criaturitas de Dios, hoy vamos a darles unas cuantas ideas acerca de cómo sacarle el mejor partido posible a un estanque de jardín.

Si vamos a optar por convertir nuestro estanque en parte fundamental del ambiente de nuestro jardín, sería buena idea empezar por pensar el estilo que queremos darle. Hay multitud de fuentes de inspiración posibles: un elegante aire japonés, el toque lánguido y abandonado de las mansiones sureñas, el clasicismo de los estanques centroeuropeos. Algo más kitch e infantil… En cualquier caso, es buena idea tener un tema en mente antes de empezar.

enriquece-jardin-estanque

Otra decisión fundamental es si tendremos animales y plantas en nuestro estanque. Si la respuesta es sí, debemos tener en cuenta que asumimos una responsabilidad, sobre todo con los primeros. Hemos de tener en cuenta no sólo cuestiones estéticas como el color de los peces, sino las necesidades de cada especie; no queremos que nuestros inquilinos se ataquen unos a otros, por ejemplo.

Un estanque puede ayudar mucho a crear un ambiente singular

Las plantas, más fáciles de atender que los animales, no deberían quedar fuera del proyecto. Hagamos un poco de jardineros e exploremos un poco las posibilidades de las plantas. Unas aportan verticalidad, otras color, algunas expresan exuberancia, y otras más ofrecen intimidad. ¿No te gustaría tener un nenúfar y unos jacintos flotantes? O tal vez pequeños juncos ocultando unas piedras musgosas?

Los accesorios son el otro pilar de la decoración del estanque, y donde puedes mostrar tu personalidad y tu creatividad de una manera más evidente. Habrá quien prefiera el tono sobrio de los tubos de bambú y las piedras de río. Los clásicos querrán una pequeña estatua-fuente en escayola. Otros, más desenfadados, se inclinarán por un molino en miniatura, un flamenco de plástico o un enanito de jardín.

Si no, siempre tenemos alternativas aún más sencillas. Yo he visto simples jardineras rectangulares grandes (deben ser fuertes) bien aisladas por dentro, pintadas o forradas por fuera con madera, con algún detalle vegetal dentro y un par de peces. Se parece más bien a una pecera, de acuerdo, pero siendo de exterior… En fin, que el que no tiene un estanque es porque no quiere.