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Recomendaciones para escoger la planta de interior más adecuada a cada ambiente

Las plantas de interior son un gran recurso a la hora de decorar nuestra casa. Pero hay que seguir algunas indicaciones, ya que escoger una especie solo porque nos resulte bonita o el color de sus flores esté a juego con la decoración del cuarto, puede llevar a que en poco tiempo tengamos una plata seca y muy poco atractiva a la vista.

Antes de comprar una planta para un rincón determinado debes de determinar si va a tener luz directa del sol, si va a estar expuesta a corrientes de aire o el tamaño máximo que puede ocupar una planta en ese lugar. Por supuesto no debemos de poner ningún tipo de planta al lado de un radiador de la calefacción, por poner como ejemplo uno de los peores lugares para las plantas.

Plantas de temporada o plantas permanentes

Para la casa es mejor escoger plantas permanentes, y no aquellas que solo duran una floración, las cuales son más indicadas para el exterior. Si tienes calefacción y tu casa tiene un ambiente seco escoge especies como la echeveria, la aechmea o alguna especie de cactus. Si además vas a tenerla en un rincón con poca luz una fitonia, un ciso o un helecho pueden ser las opciones más acertadas.

También tendrás que tener en cuenta el tipo de maceta a colocar, por ejemplo, las macetas colgantes quedan muy bien al lado de las puertas, junto a  un ventanal o cuando hay una pared de grandes dimensiones, pero debemos de tener en cuenta que posiblemente gotee al regarse y que debemos de vaporizarla a menudo si no queremos ponerle mucho agua para evitar esto.

La combinación de los colores y las habitaciones

Combinar plantas con colores muy chillones puede crear un efecto demasiado irritante, aunque todo dependerá de la personalidad de los dueños de la casa. Una buena combinación de plantas con diferentes tonos de verdes plantadas en una misma maceta puede tener un efecto muy relajante y resultar ideales para centros de mesa.

Contrariamente a lo que nos han dicho siempre, las plantas en los dormitorios son muy beneficiosas. A penas consumen oxígeno, mucho menos que el que consumiría cualquier persona con la que compartiéramos cuarto o un perro que duerma a los pies de nuestra cama. A cambio nos renuevan el aire y absorben partículas negativas para nosotros, como el benceno que se desprende de los muebles y del material de construcción de la misma casa.