Gastronomía a la temperatura adecuada

Son muchas las razones que nos hacen volver una y otra vez a nuestro restaurante predilecto: los platos que allí podemos consumir, la relación calidad-precio, la decoración y la localización… Pero existe un factor que, aunque quizás no lo tengamos tan presente, resulta imprescindible para que nos convirtamos en clientes fieles de un establecimiento: el confort.

Buena parte de la comodidad que podemos encontrar en este tipo de recintos se la tenemos que agradecer a la climatización para restaurantes. Las características específicas de los locales donde se prestan este tipo de servicios gastronómicos hacen que las prestaciones que se deben tener en cuenta sean diferentes de las de un inmueble o una oficina. Por ejemplo, el sistema de ventilación debe asegurar que los olores que se producen en la cocina no se extiendan por la zona donde se encuentran los comensales.

De esta manera, tanto las condiciones de refrigeración, como las de calefacción y ventilación resultan imprescindibles para que nos sintamos cómodos en un restaurante. Existen modelos que cubren la mayor parte de las necesidades de estos negocios, y que además de resultar eficientes ayudan a regular el consumo energético que se produce en ellos. Por ejemplo, las cortinas de aire resultan muy prácticas en este tipo de locales por su manera de distribuir la refrigeración, sin resultar demasiados directas y así evitar molestar a los comensales.

Otra de las tecnologías asociadas que resulta sumamente útil en los restaurantes que disponen de diferentes salas para grupos son los sensores de movimiento; estos detectan la presencia de personas en el entorno, activando la climatización sólo cuando es necesario; una medida perfecta y esencial para evitar el consumo cuando nadie se está beneficiando del aire acondicionado o de la calefacción en determinados momentos.

Finalmente, otro factor que se tiene que tener muy en cuenta a la hora de elegir un sistema de climatización para un restaurante son las prestaciones relativas a los niveles de silencia. Este tipo de entornos invita a que las personas quieran conversar entre ellas, y generar demasiado ruido a cuenta de la climatización sería sin duda un elemento disuasorio para que la gente acuda al restaurante.